Careaga, R. (1996:5) plantea: “La Psicopedagogía como la disciplina que estudia la naturaleza y los procesos del aprendizaje humano, formal y no formal, contextualizados y sus alteraciones”.
El establecimiento de una conceptualización como ésta puede ser la génesis que permita visualizar la disciplina desde una perspectiva teórica incluyente y excluyente de otras ciencias y disciplina. El análisis de la definición permite precisar y extrapolar líneas de acción, investigación y teorizaciones futuras.
Según Riera, J.(1996) Citado por Careaga (1996:6) afirma: “Es necesario avanzar hacia una conceptualización aún más amplia a este respecto. No sólo el sujeto con alteraciones del aprendizaje es materia psicopedagógica. El que aprende normalmente es un sujeto con potencialidades pocas veces posibilitadas por el sistema. De tal manera que la optimización de los procesos de aprendizaje y de enseñanza y el aporte psicopedagógico al diseño y ajuste de los currículos, son un campo interesante”.
Considerando esto, es importante destacar la labor que se puede realizar en otros ámbitos, ya sean formales o no formales, en los cuales generalmente se debe trabajar con equipos multidisciplinarios, con el fin de generar un trabajo que se enfoque al desarrollo e intervención integral de las personas con las que se trabaja. Por lo tanto es imprescindible mantener una adecuada comunicación entre profesionales, con el fin de entregar la información que se obtiene desde todos los contextos que rodean a las personas, de la mejor forma, permitiendo que esta sea una comunicación efectiva, manteniendo siempre el enfoque en la persona a intervenir, por esto se habla de equipo multidisciplinario, porque se trabajan diversas áreas aportando cada profesional desde su disciplina, pero con un fin en común, que es la intervención en la persona y su contexto más cercano.
Pizarro, R. (S/A: 11) define: “El equipo multidisciplinario es aquel que esté formado por un grupo de profesionales de diferentes disciplinas, donde uno de ellos es el responsable del trabajo que se lleva a cabo. Sin embargo, requiere del aporte del resto de los profesionales para obtener el logro de los objetivos comunes”. Es decir, que el trabajo en equipo es primordial para el logro de los objetivos en común que se proponen los profesionales de diversas disciplinas, todos comparten la misma meta a cumplir, trabajando en función de un objetivo especifico desde su propia profesión.
Por otra parte Pizarro, R. (S/A: 11) define: “El equipo interdisciplinario, está constituido por un grupo de profesionales, en donde el trabajo es compartido, la responsabilidad es de todos y cada quien tiene un campo de acción definido…” Por lo tanto es el trabajo en conjunto y metódicamente que realizan los profesionales de un mismo servicio, bajo la responsabilidad de una autoridad.
Considerando lo anterior Pizarro, R. (S/A: 11) señala: “Para efectos de estudio, vamos a entender el equipo interdisciplinario como: La integración armónica de un conjunto de individuos que interactúan en forma duradera, para el logro de uno o varios objetivos comunes, por medio de una autoridad técnica y administrativa que, aunque centralizada, considera la delegación de funciones”.
Es por esto que el trabajo que se realiza debe ser en equipo, con el fin de que todos los profesionales persigan el mismo bien común, procurando el bienestar y mediación en las diferentes situaciones que se pueden generar al realizar una intervención. Por lo tanto la herramienta fundamental de trabajo en un equipo donde existen profesionales de distintas áreas será la comunicación, permitiendo la interacción adecuada entre los profesionales.
En palabras de Jesús Galindo (2001) citado por Rizo, M (2004:54)define: “La comunicación no sólo es una necesidad emergente, sino un estilo de vida, una cosmovisión, el corazón de la sociabilidad (…) La comunicación es efecto de un contexto ecológico de posibilidad, donde las diferencias se encuentran, pueden ponerse en contacto y establecer una estrategia para vincularse cooperando, coordinando, representando”.
La comunicación es el hilo conductor que permite a los profesionales de distintas áreas relacionarse, compartir hechos e información recabada de las personas intervenidas, por lo tanto se debe mantener una buena relación entre ellos, apoyándose mutuamente para generar un adecuado trabajo, enfocándose constantemente en el bien común que se desea lograr.
Según Watzlawick, Beavin y Jackson (1967) citado por Rizo, M (2004:63) señala: “Es imposible no comunicar, por lo que en un sistema dado, todo comportamiento de un miembro tiene un valor de mensaje para los demás…” Es por esto que a la hora de comunicar se debe ser cautelosos, procurando que los receptores del mensaje comprendan lo que se desea comunicar y lo interioricen de la forma que el emisor lo plantea, considerando el contexto en que se entrega y la situación en la cual se está dando la comunicación, de esta forma se genera un dialogo que permite a todos los participantes entregar apreciaciones y discutir el tema que se está tratando a través de una comunicación efectiva.
Las ideas que plantean los autores antes mencionados, son relevantes para poder generar la comunicación y que además esta sea efectiva, es decir que permita una adecuada participación de los profesionales, entregando aportes relevantes de acuerdo a su función y por otra parte entregar los mensajes de manera que el receptor entienda lo que éste quiso plantear.
La cooperación entre los integrantes de un grupo de trabajo, tiene como base la comunicación, sin ella sería imposible, porque la gente no podría dar a conocer sus necesidades y obtener la comprensión y el apoyo de los demás.
Es importante destacar que para mantener una buena comunicación entre individuos es necesario que el código del mensaje sea correcto y se considere la situación del receptor, analizando el contexto en que se desarrolla la comunicación y que el comunicador tenga su receptor.
Según De la Cruz, I (S/A: 20) señala: “…En este proceso de comunicación verbal tiene especial importancia la retroalimentación o feedback; la retroalimentación es el proceso mediante el cual conocemos el efecto que está provocando en nuestro interlocutor el mensaje”. Al utilizar la retroalimentación en un proceso de comunicación se puede conocer si el receptor del mensaje comprendió efectivamente lo que se planteó, y si lo recibió de la forma adecuada, como deseaba plantearlo el emisor. Es importante el proceso de feedback para comprobar que la comunicación que se está dando es realmente efectiva.
Es fundamental generar instancias de retroalimentación de lo que hemos comunicado, para conocer si estamos siendo claros en nuestro mensaje y si estamos favoreciendo el trabajo de los demás profesionales. De esta forma podemos reflexionar en conjunto con el equipo multidisciplinario acerca de la intervención que se está realizando y como nos estamos comunicando en función del bien común a lograr.
Por lo tanto, para generar una intervención integral que beneficie a los niños y niñas que asisten al CAVI, es importante considerar todos los contextos en que se desenvuelven, con el fin de que cada profesional del equipo multidisciplinario pueda aportan de manera significativa desde su disciplina, trabajando en equipo hacia el mismo objetivo y además realizando intervenciones de manera sistémica, en conjunto con las familias, ya sea de forma preventiva o reparatoria, contribuyendo al desarrollo integral de los niños y niñas a través de la reconstrucción de las dinámicas familiares, facilitando la potenciación de las habilidades que poseen sus hijos e hijas en todos los contextos que lo rodean.